Reseña: «Little Monsters»

Por si no lo habías notado cada vez que entráis en los supermercados, Halloween llegó. Así que parece el momento idóneo para reseña «Little Monsters» de Kara Thomas. Además, fue mi lectura del mes de Octubre y ya tocaba otra reseña lectora ¿verdad?

 «Little Monsters» nos muestra como somos capaces de soportar y fingir para no quedarnos solos.

Kacey es la chica nueva con un pasado oscuro. Después de tener que mudarse con un padre del que apenas había oído el nombre, aterrizar en una familia que parece sacada de un manual y empezar en un nuevo instituto con todo lo que ello conlleva; está lista para volverse invisible. Cuando sus únicas amigas, Jade y Bailey, van a una fiesta sin ella su deseo parece empezar a cumplirse. Hasta que Bailey desaparece la noche de esa fiesta.

Nunca pensó que ser amiga de Jade y Bailey podría llevarla a ser el tema de conversación de Broken Falls. 



Nos encontramos con una novela que combina el misterio con unas pequeñas dosis de terror psicológico (a falta de una mejor definición). Una novela que pese a sus jóvenes protagonistas puede ser disfrutado por todos los públicos. Una lectura sencilla y ligera que en ocasiones se vuelve oscura y pesada. Con los clichés habituales de las novelas juveniles pero sin abusar, para que se nos hagan llevaderas las páginas. «Little Monsters» también cuenta con una protagonista que no es ni perfecta ni un despojo social. Kacey ha tenido una vida dura pero no es la Reina de la Miseria tampoco. Su autoestima no es la mejor pero sigue adelante no por resignación sino por un deseo de mejorar.

Además, Kara Thomas añade toques de terror psicológico que junto con escenas de máxima tensión consiguen que enciendas la lamparilla de noche. Solo por si acaso. 




Lo bueno: 
Es una de las novelas de realismo juvenil más acertadas que he leído. Las situaciones y las reacciones tienen sentido sin sentirse forzadas. También nos encontramos con una representación de la realidad que no es difícil de concebir. Incluso cuando nos introducen los elementos de terror sigue una cadena de pensamiento lógico. De esta forma, el lector se encuentra con una lectura que perfectamente podría haberle ocurrido a alguien conocido (porque las cosas malas nunca le ocurren a uno mismo, obviamente).

Otro punto que me gustó mucho es la aproximación al tema del bullying. Desde las primeras páginas es un tema recurrente que se ve reflejado en Kacey como en su hermana pequeña. Se muestran las repercusiones y la gravedad del tema, así como también la forma (o mala forma) de gestionarlo.

Siguiendo con el tema del realismo, los personajes están bastante conseguidos. Me gustó sobre todo la evolución de la percepción que se tiene de ellos a medida que avanza la historia. Cuando iba por los primeros capítulos pensaba que tenía muy claro lo que había pasado. Sin embargo, las últimas páginas fueron de infarto porque nada es lo que parece. Fue una sorpresa agradable.

¿Has querido algo tanto que matarías por ello? «Little Monsters» nos enseña de lo que es capaz la gente para conseguir lo que quiere.


Lo malo:

Sobre los aspectos negativos tengo dos muy claros.
El primero es el tratamiento que se le da al tema de la salud mental. Porque sí, aparece como un problema y, en mi opinión, se representa bastante bien lo tabú que se considera aún a día de hoy. Sin embargo, le falta esa parte de crítica social y de reflexión para el lector. Se nota en demasía la ausencia de una llamada a la acción para remediar este hecho. Los personajes mismos, tanto adultos como jóvenes, tratan el tema como algo que si se ignora desaparecerá. Que tiene importancia pero que mejor si nadie lo sabe. Y esto me chirría porque una vez terminada la lectura, sentí ese vacío moral. No trates un tema tan crítico y delicado si no utilizas el canal para educar. Sobra el sensacionalismo en el tema de salud mental. 

El segundo punto que no me gustó para nada fue el personaje del padre y como está representado. Un señor que tiene una hija, a quien supuestamente no puede ver porque la madre lo impide (sin contarnos si ha habido un proceso judicial). Pero que tampoco le importa lo suficiente como para intentar recuperar su relación. De hecho, su papel es tan irrelevante que su máxima contribución es levantar la voz en las discusiones. Sinceramente, me decepcionó mucho la representación del padre "pasota". Más que nada, dentro de lo realistas que encuentro las otras escenas, la presencia del padre sí me parece surrealista. No niego que puede haber progenitores así, que también forman parte de la realidad de algunas personas (por desgracia). Sin embargo, en sus apariciones sentí que la autora quería involucrarle en la trama sin saber muy bien cómo hacerlo. Sus intervenciones parecían forzadas o totalmente fuera de lugar. 

En resumen, si buscas un misterio bien llevado, con un punto distinto pero sin llegar a ser una novela negra, «Little Monsters» es una buena opción. Con giros argumentales buenos y sabiendo mantener la tensión. Si no soportas nada que esté relacionado con el espiritismo, entonces éste libro puede resultarte exasperante por momentos.

¿Cuál ha sido vuestra última lectura? ¿Qué libro os gustaría que reseñara la próxima vez?

¡Contadme en los comentarios! 

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