La verdad absoluta no está de moda.

¿Existe la verdad absoluta o nos movemos en un mundo lleno de relatividad?


Antes de entrar en materia, vamos a ver cómo define el diccionario la palabra «verdad».




[caption id="attachment_493" align="aligncenter" width="1024"]Captura de pantalla 2017-05-23 a las 12.05.49 Definición según la RAE. Fuente: http://dle.rae.es/?id=bbdGpd4[/caption]

Como podemos observar, las diferentes definiciones son contradictorias entre sí. O pueden llegar a serlo. Yo puedo sentir o pensar algo, estar conforme con mi mismo pensamiento y aún así éste no tiene porque seguir unas normas de racionalidad. Lo mismo podría decirse en relación a la tercera definición. Y es lo que pasa, que el diccionario está escrito por personas. Personas con sus propios criterios, con sus propias visiones de la verdad. Por ello es por lo que encontramos, generalmente, dos posiciones en relación a la verdad. Unos opinan que la verdad absoluta existe. Otros son del parecer de que la mayoría de las cosas son relativas. Y aunque admito que una sociedad donde todo sea relativo es una sociedad condenada al caos. También he de confesar que soy más partidaria de las verdades relativas que de las absolutas. Con algunas excepciones personales, como en todo.


Y es que me es difícil pensar que no existen diferentes tipos de verdades cuando me encuentro en discusiones con dos puntos de vista diametralmente opuestos. Lo cual no significa que alguno esté equivocado. Pero tampoco que ambos estén en lo cierto. Y es aquí cuando entran la relatividad y la contradicción. De hecho, la misma admisión de que no existen verdades absolutas es una verdad absoluta en sí misma: «Estoy segura de que no hay verdades absolutas.» 


Por lo tanto, ¿de qué podemos estar seguros? La respuesta es: más bien de poco. Hay verdades que aceptamos como absolutas pero no sabemos si lo serán hasta que ocurran. Por ejemplo, sabemos que todos moriremos algún día. Sin embargo, hasta que ese día llegue, no lo podemos asegurar con absoluta certeza.


¿La intención de ésta reflexión? Simplemente, la próxima vez que estés en medio de una discusión, recuerda que cada persona tiene su propio punto de vista de la realidad. Que las percepciones sí son algo real. Y muchas veces, la tolerancia es más sabia que el desdén. Y eso, es así. 

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