«El Guardián de los Objetos Perdidos» por Ruth Hogan


«Una bella historia sobre objetos perdidos y segundas oportunidades
Anthony Peardew, célebre autor de relatos que se acerca al final de sus días, ha pasado la mitad de su vida coleccionando objetos extraviados, tratando de expiar una promesa rota años atrás. Con el tiempo en su contra, decide legar su casa y todos los tesoros perdidos a su asistente, Laura, la única persona en quien confía que cumplirá su promesa y reunirá los cientos de cachivaches con sus legítimos dueños. El último deseo de este guardián de objetos perdidos desencadena una serie de encuentros afortunados que dan una segunda oportunidad a todos aquellos que creían haberse extraviado.»

 ¿Alguna vez habéis visto una portada y título, y os habéis enamorado? 

Ésta es una historia de amor a primera vista y leída de sinopsis en un aeropuerto. Después de un fin de semana caótico y maravilloso por Londres, necesitaba una lectura para matar horas en el aeropuerto y he aquí el resultado. Leer mientras viajo es una de mis cosas favoritas porque me da la sensación de que mientras lees estás suspendido en el tiempo y el espacio. Es decir, no importa que estés cruzando el océano o el país, mientras tienes ese libro (o e-book) entre las manos formas parte de otra dimensión.
Supongo que me gusta porque cuando viajo siempre tengo esa sensación de no pertenecer a ningún lado y los libros me dan una razón para sentirme parte de algo.

¡Y qué libro!


Cuando empecé con «El Guardián de los Objetos Perdidos» no me esperaba la lectura que encontré. Pensé que sería una novela tierna, de esas que lees y aunque no te cambian la vida te acompañan un rato. Sin embargo, encontré muchas emociones plasmadas en letras y unos protagonistas con una pasión por la escritura que me recordaba a mí misma.




Anthony colecciona objetos que se encuentra por la calle. Los guarda y los etiqueta con el sitio donde los encontró, la hora y el día. Además también añade una pequeña descripción del objeto. A partir de ahí, los personajes van a tener que arreglárselas para devolver los objetos a sus dueños originales y, por el camino, les conocemos y acompañamos mientras recorren su propio viaje a través del perdón, la aceptación y el amor.

Lo bueno:

Cada personaje es entrañable a su manera y de todos ellos se puede llegar a aprender algo. Pensé que me costaría más empatizar con ellos ya que se trata de personajes más mayores, con unas preocupaciones y situaciones distintas a las mías. Sin embargo, al final todos ellos buscan algo que no sabían que habían perdido y creo que en ese punto todos nos podemos identificar. Porque, ¿quién no se ha sentido perdido en su vida y sin saber cómo remediarlo?
Así es como todos los que aparecen en ésta historia llegan a calarte hondo, por su humanidad. No son personajes construidos para ser perfectos, son personajes construidos para se run reflejo de la humanidad. Con su imperfección y todo.

Además, el libro muestra diferentes tipos de historias de amor: amor verdadero, amor no correspondido, amor por aquellos que lo necesitan más... Y trata el tema de la soledad en mucha profundidad. Una soledad en ocasiones intencionada y en otras, dolorosamente impuesta. Creo que ésta fue una de las cosas que más me gustó de la autora, ilustra el mundo con sus más y sus menos pero sin ser dramática.
«El Guardián de los Objetos Perdidos» es una historia de lazos, tanto sentimentales como de los acontecimientos que narra. Siempre he encontrado éste tipo de narraciones muy entretenidas porque cuando menos te lo esperas ¡boom! Aparece esa conexión inesperada y te sorprende.

Lo malo:

Lo único que me ha chirriado un poco ha sido la actitud de Laura, la protagonista, en algunas ocasiones. Probablemente porque me parecían muy fuera de lugar y totalmente aleatorias.
También un momento muy incómodo que si leéis el libro probablemente sepáis a que me refiero. Ha sido metido con calzador y, en mi opinión, por meter morbo al asunto, nada más. Aún así, es lo único criticable que le veo al libro.

En resumen, una lectura bonita y agradable. Llena de sentimiento y, como la vida misma, de desilusión, amor y pérdida. Si te apetece leer algo que te intrigue pero te deje con una sonrisa y la calidez en el cuerpo, ésta es tu lectura.

¿Lo habéis leído? ¿Os llama la atención?
¿Cómo os soléis decidir por los libros?



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