Elige Hermana: muerta o humillada

Por desgracia, éste tema no necesita introducción. 

Ayer, una vez más, el sistema judicial español nos falló. Y digo "nos" porque falló a las mujeres sí, pero también falló a toda víctima de violación y sus familiares; y en última instancia, falló a todos los miembros de la sociedad que se preocupan por ésta. 

Ayer, el sentimiento general era de vergüenza y asco. Y sobre todo, mucha rabia e impotencia. 

Ayer, una broma de sentencia obligó a todas las mujeres a plantearse qué preferirían si se viesen en una postura tan horrorosa ¿acabar muertas o ser humilladas durante el proceso penal? 


Si no deja huella, no pasó de verdad

En la sentencia, se admite que las relaciones se mantuvieron «sin la aquiescencia de la denunciante, que se vio sometida». Para quien no lo sepa, y según la RAE, la definición de aquiescencia es la siguiente: 


Pero como la Ley es tan genial aquí, esto solo demuestra abuso, no violación. Porque sí, aquí o te dejan la cara y el cuerpo violeta, o no es violación. 

Además, se siguen coronando y contradiciendo en su propia sentencia. Según los magistrados los vídeos muestran «a la denunciante acorralada y agazapada contra la pared por dos de los procesados y gritando»«Acorralada» es el término que para mi hace chirriar la sentencia y donde se echan piedras a su propio tejado, ya que la RAE lo define de la siguiente forma: 

Por lo tanto, basándonos en la terminología utilizada, ya que hablamos de un medio jurídico, ¿hubo intimidación? 

Yo tengo muy claro que sí. La intimidación no tiene que ser sólo física o verbal porque existe algo llamado situación y contexto. Aunque parece que nuestra justicia sólo los tiene en cuenta para hacer las cosas más fáciles a los criminales, no a las víctimas. 

Una víctima que en éste caso ha tenido que esperar dos años para una sentencia de risa, pero dolorosamente real. Además de haber sido juzgada públicamente por seguir con su vida porque este es el país donde una víctima de violación puede ser seguida por un detective privado y tan anchos todos. 

Un magistrado fuera de lugar

Así es como los comentarios del magistrado Ricardo González están. No tengo más que decir de esta persona que la vergüenza que deben sentir aquellos relacionados con él. Porque según afirmó: 
«No aprecio en ninguno de los vídeos y fotografías signo alguno de violencia, fuerza o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer. No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras, en lo que me han resultado audibles, intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase.»
Y yo me pregunto ¿tendrá éste señor ojos en la cara? Quizás tiene la vista privada de alguna forma. Sin embargo, y pese a sus palabras, en la sentencia sí que se admite que los acusados «muestran bien a las claras actitudes de ostentación y alarde con relación a la situación, que subrayan mediante sonrisas». 

No diré nada más pero creo que queda bastante claro quién fue el tercero en discordia en éste jurado. 

La educación y la nuevas Leyes son la clave

Ya hice un post comentando lo necesaria que es la educación para crear una sociedad en la que podamos sentirnos seguras. Pero además de educar, las leyes necesitan cambiarse. 

Entiendo (aunque no comparto) que la sentencia se basa en muchas leyes y aspectos jurídicos complicados. Eso es cierto. 

También es cierto que depende de nosotros como sociedad hacer presión para cambiar las leyes. 
Podríamos tomar como ejemplo la acción de la Viceprimera Ministra Sueca, Isabella Lovin quien propuso una reforma legislativa para que la carga de demostrar el consentimiento recaiga sobre el acusado y no la víctima. En otras palabras, concentrarse en demostrar que sí hubo consentimiento. 

Porque si tan claro está el consentimiento, no debe ser difícil demostrarlo ¿verdad?


Por desgracia, una vez más lo que ha quedado demostrado es que las mujeres sólo importamos si morimos. De lo contrario, ni víctimas ni violadas, solo abusadas. 

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